*Aunque también resultaron afectados por el desbordamiento, ejidatarios de Tihuatlán acordaron aportar hasta 50 por ciento del material pétreo necesario para el muro de contención.
Poza Rica, Ver.- En Zacate Colorado también saben lo que significa perderlo todo ante la fuerza del río Cazones. Sus campos de cítricos y plátano quedaron afectados durante la inundación de 2025, pero ahora, mientras todavía trabajan en la recuperación de sus tierras, los ejidatarios decidieron compartir parte de una de sus principales riquezas con las familias de Poza Rica.
La Asamblea de Ejidatarios acordó aportar hasta el 50 por ciento del material pétreo que se requiera para la construcción del muro de contención del río Cazones, recurso que será puesto a disposición del Gobierno Federal para que pueda utilizarse en las distintas etapas de la obra proyectada para proteger a Poza Rica de nuevas inundaciones.
David Medina, ejidatario de Zacate Colorado, explicó que el acuerdo fue tomado el pasado 27 de septiembre y surgió de la intención de solidarizarse con el municipio vecino, pero también de reconocer que la protección del río representa un beneficio para toda la región. “Hoy hemos decidido dar y compartir esa herencia recibida”, expresó al referirse al material que poseen en tierras de uso común.
La comunidad dispone de 66 hectáreas de tierras de uso común y una reserva estimada en casi 20 millones de metros cúbicos de material pétreo, además de contar con permisos para su aprovechamiento desde 2014. Medina destacó que la cercanía con la zona donde se proyecta el muro facilitaría su utilización y recordó que la mina de basalto de Zacate Colorado ya aportó alrededor del 10 por ciento del material utilizado en la primera etapa de construcción de la planta de fertilizantes del complejo Escolín.
El presidente del Comisariado Ejidal, Pedro Bautista Morales, recordó que los daños del desbordamiento también alcanzaron a los productores de la comunidad, principalmente a quienes tenían cultivos de cítricos y plátano. Aunque recibieron algunos apoyos, señaló que todavía necesitan maquinaria agrícola para limpiar y recuperar áreas afectadas, por lo que la comunidad continúa enfrentando las consecuencias de aquella inundación.
A pesar de ello, los campesinos esperan recuperar gradualmente sus tierras y alcanzar una buena cosecha este año, aunque reconocen que difícilmente será como antes de la inundación. Como parte de esa relación con la tierra, este 30 de septiembre realizaron junto con representantes del Consejo Totonaco una ceremonia para pedir protección para sus cultivos y agradecer por los recursos que todavía les permiten trabajar.
El acuerdo será presentado ante autoridades estatales y federales para formalizar el ofrecimiento de los ejidatarios. Para Zacate Colorado, la aportación no representa solamente entregar piedra para una obra: es compartir un recurso que pertenece a su comunidad con Poza Rica, en un momento en que ambos pueblos conocen las consecuencias de vivir cerca de un río que ya dejó una huella profunda en el Totonacapan.


