*Aguas residuales, malos olores y posibles afectaciones a la red de agua potable mantienen en alerta a familias de la calle Enrique C. Rébsamen.
Poza Rica, Ver.- A varios meses de que las afectaciones provocadas por la inundación dejaran daños en distintos puntos de Poza Rica, habitantes de la colonia Ignacio de la Llave continúan esperando una solución para un problema de drenaje que ya genera escurrimientos de aguas residuales, malos olores y preocupación por posibles riesgos sanitarios en la calle Enrique C. Rébsamen.
Manuela Natividad Espinosa García explicó que durante una excavación realizada para localizar una presunta fuga de agua, se detectó que la tubería del drenaje sanitario se encuentra colapsada. El problema, señaló, ha provocado acumulación de aguas negras y existe preocupación porque los escurrimientos habrían alcanzado una línea de agua potable, por lo que consideró urgente que primero se rehabilite el drenaje antes de continuar con otras labores.
La situación también afecta a las viviendas del sector, donde algunos pozos y sistemas de drenaje presentan problemas. Maribel Hidalgo señaló que la presencia de niñas, niños y adultos mayores incrementa la preocupación de los vecinos, mientras que las dificultades técnicas relacionadas con una zona federal y un predio particular han terminado por convertirse en otro obstáculo para avanzar con los trabajos.
Araceli Toral recordó que el problema se arrastra desde la inundación y cuestionó que, pese al tiempo transcurrido, las familias sigan enfrentando humedad y posibles daños en sus viviendas. Aunque distintas dependencias han acudido para revisar el punto, los vecinos consideran que las visitas no son suficientes si no se traducen en trabajos concretos para resolver el deterioro de la infraestructura sanitaria.
Por ello, los habitantes de la calle Enrique C. Rébsamen, en el cruce con Serafín Olarte, exigieron a las autoridades dejar de postergar la atención y establecer una solución coordinada que permita reparar el drenaje, realizar labores de limpieza y desazolve y garantizar que las aguas residuales no continúen representando un riesgo para las familias. Advirtieron que mantener este problema sin una solución definitiva podría agravar las afectaciones durante la temporada de lluvias.


