Poza Rica, Ver.- El comercio de verduras atraviesa una de sus etapas más complicadas en el mercado Poza Rica, donde las familias están comprando menos debido a los gastos del regreso a clases, mientras las altas temperaturas aceleran el deterioro de los productos y convierten parte de la mercancía en pérdidas para los locatarios.
Rosa María Juárez Hernández, comerciante del lugar, señaló que las ventas se han desplomado más de 50 por ciento en las últimas semanas. Como ejemplo, mencionó que anteriormente podía colocar hasta 20 lechugas diariamente, pero actualmente apenas logra vender cuatro o cinco, situación que obliga a los vendedores a desechar mercancía que no consigue salir antes de echarse a perder.
El panorama se complica todavía más por el encarecimiento de algunos productos, pues mientras las familias reducen sus compras, la papa pasó de 30 a 60 pesos por kilogramo, la cebolla ronda los 30 pesos y el aguacate llega hasta los 100 pesos por kilo. De este último producto, dijo, apenas consiguen vender cuatro o cinco piezas en una jornada, evidenciando la caída en el consumo.
Paradójicamente, el jitomate bajó considerablemente de precio debido a que las altas temperaturas obligan a retirar las cosechas de los invernaderos, provocando una mayor oferta. Sin embargo, la reducción tampoco representa un beneficio para los productores, quienes estarían recibiendo apenas entre cuatro y cinco pesos por kilogramo, mientras toda la cadena comercial enfrenta dificultades para obtener ganancias.
Para los locatarios, el problema no se limita a una baja temporal en las ventas, sino a la combinación de productos más caros, menor poder de compra y mercancía que se pierde por las condiciones climáticas. Juárez Hernández lamentó que el comercio de verduras prácticamente se encuentre detenido y advirtió que, mientras las familias destinan buena parte de sus ingresos a los gastos escolares, los pequeños comerciantes tienen cada vez más dificultades para recuperar lo invertido y mantener abiertos sus negocios.


