*Familias reprochan la falta de recursos, personal especializado y resultados para atender una crisis forense que arrastra casos desde hace más de una década.
Poza Rica, Ver.- Mientras cientos de familias continúan buscando por sus propios medios a sus seres queridos, el rezago de las autoridades para identificar cuerpos y atender investigaciones de larga data mantiene abierta una crisis que, de acuerdo con colectivos de búsqueda, se ha prolongado durante años sin una respuesta suficiente por parte del Gobierno de Veracruz.
Integrantes del Colectivo Justicia y Dignidad Veracruz realizaron labores de búsqueda y localización en Poza Rica, además de colocar fichas en distintos espacios públicos para tratar de encontrar a personas desaparecidas. Su representante, Lidia Lara, señaló que actualmente agrupan alrededor de 200 casos de familias de Veracruz y otras entidades, muchas de las cuales siguen esperando avances concretos en sus investigaciones.
La falta de recursos oficiales también se ha convertido en un obstáculo para las propias familias, pues Lara recordó que en ocasiones anteriores tuvieron que suspender diligencias debido a la ausencia de viáticos, mientras los familiares han tenido que poner dinero de su propio bolsillo para poder desplazarse e iniciar acciones de búsqueda. Ahora esperan que las autoridades realicen los depósitos pendientes y eviten que la falta de presupuesto vuelva a frenar las labores.
El mayor reclamo, sin embargo, se concentra en la crisis forense que enfrenta Veracruz, donde permanecen cuerpos y restos humanos sin identificar desde hace más de diez años, además de casos relacionados con fosas clandestinas y panteones. Ante este panorama, el colectivo exigió a la Fiscalía General del Estado, al Gobierno de Veracruz y a Servicios Periciales dejar de acumular expedientes y fortalecer laboratorios, contratar personal especializado y acelerar los procesos de identificación, ya que algunos de los restos podrían corresponder a personas reportadas como desaparecidas.
A pesar de las deficiencias institucionales, las familias mantienen las búsquedas en vida en penales y centros de rehabilitación, así como recorridos en campo y acciones de difusión. Lara destacó que durante este año lograron identificar y entregar a sus familias a dos personas, resultados que, además de representar un alivio para esos hogares, evidencian la necesidad de que las autoridades destinen mayores recursos y capacidad operativa para que la identificación de quienes siguen desaparecidos no continúe dependiendo, principalmente, del esfuerzo de las propias familias.


