Comenzó como un rumor y terminó por convertirse en un posible hallazgo con relevancia histórica para la región, tras difundirse versiones sobre la posible presencia de vestigios arqueológicos en una zona montosa y usada como un tiradero clandestino de basura en Papantla
En compañía de colegas de los portales Ecos del Tajín, El Papán Digital, Noticias del Totonacapan, Info MC y La Controversia, emprendió un recorrido de verificación que derivó en un descubrimiento inesperado.
Sobre la carretera Papantla–Poza Rica, a la altura de una zona conocida por la presencia de moteles en el paseo de las danzas, entre la maleza, ramas y hierbas, se localizó una “roca” de aproximadamente 60 centímetros con una forma humanoide. Al retirar cuidadosamente las piedras que la rodeaban, quedó al descubierto lo podría ser un ídolo perteneciente a una antigua cultura, acompañado de piezas como vasijas u ollas con grabados
Ante la posible importancia del hallazgo, se dio aviso de inmediato al museo de sitio de la zona arqueológica El Tajín; la respuesta fue nula en cuanto a orientación o activación de protocolos, ya que no se indicó procedimiento alguno ni se confirmó el envío de personal para resguardar el área.
La preocupación aumentó al intentar establecer contacto con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), cuyos números disponibles no ofrecieron respuesta, dejando en incertidumbre la atención oportuna de este posible patrimonio.
Sin respaldo inmediato de las instancias federales, se recurrió a la regidora Marina Carolina Tremari Gaya, quien a su vez notificó al alcalde Gonzalo Flores Castellanos. A partir de ese momento, se logró activar un protocolo coordinado entre autoridades de los tres niveles de gobierno, con el objetivo de resguardar el sitio, verificar la autenticidad de las piezas encontradas y dar inicio a los procedimientos correspondientes.
El lugar permanece bajo atención, mientras crece la expectativa entre la población y la comunidad periodística sobre la relevancia real de este descubrimiento que, de confirmarse, podría aportar nuevos datos sobre las culturas que habitaron esta región del norte de Veracruz.


