*La falta de limpieza tras la inundación dejó sin espacio digno a niñas, niños y jóvenes para realizar actividades deportivas.
Poza Rica, Ver.- A más de tres meses de la inundación registrada el pasado 10 de octubre, el campo deportivo Pepe Soto, ubicado al fondo de la calle Armillitas en la colonia Las Granjas, permanece en el abandono, convertido en un tiradero clandestino de desechos, sin que el Gobierno del Estado haya realizado labores de limpieza o recuperación del espacio.
En el lugar aún se observan residuos arrastrados por la creciente, muebles inservibles, lodo y basura, evidenciando que los efectos del desastre natural no han sido atendidos de manera integral, pese a tratarse de una zona utilizada históricamente para el deporte y la convivencia comunitaria.
La omisión estatal ha provocado que familias en situación vulnerable acudan al sitio para buscar material reciclable entre los desechos, mientras que niñas, niños y jóvenes se quedaron sin un espacio seguro y adecuado para practicar actividades físicas, siendo obligados a convivir con un entorno insalubre.
Además del abandono del campo, el muro de contención que rodea la zona se encuentra severamente afectado, lo que representa un riesgo adicional, sin que hasta el momento se observe intervención por parte de las autoridades estatales responsables de la atención posterior a la emergencia.
Vecinos del sector señalan que el campo Pepe Soto pasó de ser un punto de encuentro deportivo a un basurero a cielo abierto, situación que refleja la falta de compromiso del Gobierno Estatal para restituir espacios públicos dañados por la inundación y garantizar condiciones dignas para el desarrollo y bienestar de la niñez y juventud de la colonia Las Granjas.


