{"id":169816,"date":"2014-04-17T20:13:23","date_gmt":"2014-04-17T20:13:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.enteratever.com\/2023\/fallece-gabriel-garcia-marquez-el-genio-indiscutible-de-las-letras\/"},"modified":"2014-04-17T20:13:23","modified_gmt":"2014-04-17T20:13:23","slug":"fallece-gabriel-garcia-marquez-el-genio-indiscutible-de-las-letras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.enteratever.com\/2023\/2014\/04\/17\/fallece-gabriel-garcia-marquez-el-genio-indiscutible-de-las-letras\/","title":{"rendered":"Fallece Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, el genio indiscutible de las letras"},"content":{"rendered":"<p>Visitas: 0<\/p><figure id=\"attachment_49798\" aria-describedby=\"caption-attachment-49798\" style=\"width: 610px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.enteratever.com\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cultura-311.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-49798\" alt=\"Fallece Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, el genio indiscutible de las letras\" src=\"http:\/\/www.enteratever.com\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cultura-311.jpg\" width=\"610\" height=\"350\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-49798\" class=\"wp-caption-text\">Fallece Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, el genio indiscutible de las letras<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify\">Bajo un aguacero extraviado, el 6 de marzo de 1927, naci\u00f3 Gabriel Jos\u00e9 Garc\u00eda M\u00e1rquez. Hoy, jueves 17 de abril de 2014, a la edad de 87 a\u00f1os, ha muerto en M\u00e9xico DF el periodista colombiano y uno de los m\u00e1s grandes escritores de la literatura universal. Autor de obras cl\u00e1sicas como Cien a\u00f1os de soledad, El amor en los tiempos del c\u00f3lera, El coronel no tiene quien le escriba, El oto\u00f1o del patriarca y Cr\u00f3nica de una muerte anunciada,fue el creador de un territorio eterno y maravilloso llamado Macondo.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Naci\u00f3 en la caribe\u00f1a Aracataca, un poblado colombiano, un domingo novelable a partir del cual el ni\u00f1o vivir\u00eda una infancia a la que volvi\u00f3 muchas veces. Entr\u00f3 a la literatura en 1947 con su cuento La tercera resignaci\u00f3n; la gloria le lleg\u00f3 en 1967 con Cien a\u00f1os de soledad, y su confirmaci\u00f3n en 1982 con el Nobel de Literatura. Ahora, el ahijado m\u00e1s prodigioso de Melquiades se ha ido, para quedarse entre nosotros un hombre que cre\u00f3 una nueva forma de narrar; un escritor que con un universo y un lenguaje propios corri\u00f3 los linderos de la literatura; un periodista que amaba su profesi\u00f3n pero odiaba las preguntas; una persona que adoraba los silencios, y con un encanto que cautiv\u00f3 a intelectuales y pol\u00edticos, y hechiz\u00f3 a millones de lectores en todo el mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Gabriel no iba a ser su nombre. Debi\u00f3 llamarse Olegario. Acababan de sonar las campanas dominicales de la misa de nueve de la ma\u00f1ana cuando los gritos de la t\u00eda Francisca se abrieron paso, entre el aguacero, por el corredor de las begonias: \u201c\u00a1Var\u00f3n! \u00a1Var\u00f3n! \u00a1Ron, que se ahoga!\u201d. Y nuevos alaridos enmara\u00f1aron la casa. Una vez liberado del cord\u00f3n umbilical enredado en el cuello, las mujeres corrieron a bautizar al ni\u00f1o con agua bendita. Lo primero que se les vino a la cabeza fue ponerle Gabriel, por el padre, y Jos\u00e9, por ser el patrono de Aracataca. Nadie se acord\u00f3 del santoral. De lo contrario, se habr\u00eda llamado Olegario Garc\u00eda M\u00e1rquez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Aquel domingo 6 de marzo de 1927, Aracataca celebr\u00f3 la llegada del primog\u00e9nito de Luisa Santiaga y Gabriel Eligio. Fue el mayor de 11 hermanos, siete varones y cuatro mujeres. En realidad, para los cataqueros hab\u00eda nacido el nieto de Tranquilina Iguar\u00e1n Cotes y el coronel Nicol\u00e1s Ricardo M\u00e1rquez Mej\u00eda, los abuelos maternos con quienes se crio hasta los diez a\u00f1os en una tierra de platanales bajo soles inmisericordes y vivencias fabulosas. Era un pela\u00edto en una casa-reino de mujeres, acorralado por el rosario de creencias de ultratumba de la abuela y los recuerdos de guerras del abuelo, el \u00fanico hombre junto a \u00e9l. \u00a1Ah! y un diccionario en el sal\u00f3n por el que entra y sale del mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Diez a\u00f1os que le sirvieron para dar un gran fulgor a lo real maravilloso, al realismo m\u00e1gico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los cuentos fueron para \u00e9l ese primer amor que nunca se olvida, el cine los amores desencontrados y las novelas el amor pleno y correspondido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">De todos ellos, cre\u00eda que la historia que no embolatar\u00e1 su nombre en el olvido es la de sus padres recreada en El amor en los tiempos del c\u00f3lera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Son las v\u00edsperas de su vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Donde todo empieza&#8230; Amor y amores deseados, esquivos y de toda estirpe en sus escritos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Garc\u00eda M\u00e1rquez, que ser\u00e1 conocido por sus amigos como Gabo, vive un segundo tiempo cuando a los 16 a\u00f1os, en 1944, sus padres lo env\u00edan a estudiar a la fr\u00eda, helada, Zipaquir\u00e1, cerca de Bogot\u00e1. Descubre sus primeros escritores tutelares, Kafka, Woolf y Faulkner.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El zumbido de la literatura y el periodismo lo rondan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">All\u00ed, en el fr\u00edo del altiplano andino, lo sorprende el cambio de destino del pa\u00eds y el suyo. Estudia Derecho, cuando el 9 de abril de 1948 es asesinado el candidato presidencial Jorge Eli\u00e9cer Gait\u00e1n. Un suceso conocido como El bogotazo. Fue el antepen\u00faltimo germen de un rosario de conflictos pol\u00edticos y sociales, conocido como La violencia que habr\u00e1n de germinar en sus obras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Despu\u00e9s de El bogotazo volvi\u00f3 a sus tierras coste\u00f1as con una mala noticia para sus padres: deja la carrera de Derecho. A cambio empieza en el periodismo. Primero en el peri\u00f3dico El Heraldo, de Barranquilla, entre otras cosas como cr\u00edtico de cine bajo el seud\u00f3nimo de S\u00e9ptimus; luego en El Universal, de Cartagena de Indias, hasta volver a Bogot\u00e1, en 1954, a El Espectador, el diario que en 1947 hab\u00eda publicado, un domingo, su primer cuento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Adem\u00e1s de cr\u00f3nicas y reportajes escrib\u00eda para las p\u00e1ginas editoriales y la secci\u00f3n D\u00eda a D\u00eda, en la que se daba cuenta de los hechos m\u00e1s significativos de aquella Colombia donde la violencia corr\u00eda en tropel. En 1955 escribe la serie sobre un suceso que terminar\u00e1 llam\u00e1ndose Relato de un n\u00e1ufrago.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ryszard Kapuscinski asegur\u00f3 que, aunque lo admiraba por sus novelas, consideraba que \u201cla grandeza estriba en sus reportajes. Sus novelas provienen de sus textos period\u00edsticos. Es un cl\u00e1sico del reportaje con dimensiones panor\u00e1micas que trata de mostrar y describir los grandes campos de la vida o los acontecimientos. Su gran m\u00e9rito consiste en demostrar que el gran reportaje es tambi\u00e9n gran literatura\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Mientras trabaja como periodista escribe cuentos y no se desprende de una novela en marcha que lleva a todos lados, titulada La casa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ese mismo a\u00f1o aparece su primera novela, La hojarasca. Despu\u00e9s viaja a Europa como corresponsal del diario bogotano y recorre el continente, e incluso los pa\u00edses de la \u201ccortina de hierro\u201d. En 1958 vuelve y se casa con Mercedes Barcha. Hasta que se instala en M\u00e9xico DF, en 1961, donde hace vida con sus amigos, las parejas \u00c1lvaro Mutis-Carmen Miracle y Jom\u00ed Garc\u00eda Ascot-Mar\u00eda Luisa El\u00edo (dos espa\u00f1oles exiliados de la guerra). Un d\u00eda Mutis le da dos libros y le dice: \u201cL\u00e9ase esa vaina para que aprenda c\u00f3mo se escribe\u201d. Eran Pedro P\u00e1ramo y El llano en llamas, de Juan Rulfo. Ese a\u00f1o publica El coronel no tiene qui\u00e9n le escriba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u2014\u201c\u00bfFue tu abuela la que te permiti\u00f3 descubrir que ibas a ser escritor?\u201d, le pregunt\u00f3 en los a\u00f1os setenta su amigo y colega Plinio Apuleyo Mendoza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u2014\u201cNo, fue Kafka, que, en alem\u00e1n, contaba las cosas de la misma manera que mi abuela. Cuando yo le\u00ed a los 17 a\u00f1os La metamorfosis, descubr\u00ed que iba a ser escritor. Al ver que Gregorio Samsa pod\u00eda despertarse una ma\u00f1ana convertido en un gigantesco escarabajo, me dije: \u2018Yo no sab\u00eda que esto era posible hacerlo. Pero si es as\u00ed, escribir me interesa\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La escritura no le da para comer y trabaja en cine y publicidad. Llega 1965. Pronto terminar\u00e1n cuatro a\u00f1os de sequ\u00eda literaria. El embri\u00f3n es La casa. P\u00e1ginas que no terminan de coger forma. Hasta que un d\u00eda, mientras viaja en un Opel blanco con su esposa Mercedes y sus dos hijos de vacaciones a Acapulco, ve clara la manera en que debe escribirla: suceder\u00eda en un pueblo remoto, y descubre el tono: el de su abuela que contaba cosas prodigiosas con cara de palo, y la llenar\u00eda de historias: las contadas por su abuelo en la Guerra de los Mil D\u00edas de Colombia. Y el comienzo de la novela: \u201cMuchos a\u00f1os despu\u00e9s, frente al pelot\u00f3n de fusilamiento, el coronel Aureliano Buend\u00eda hab\u00eda de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llev\u00f3 a conocer el hielo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ha sido el soplo divino de Kafka, Faulkner, Sherezada, Rulfo, Verne, Woolf, Hemingway, Homero\u2026 y sus abuelos Tranquilina y Nicol\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Da media vuelta y regresa en el Opel blanco a su casa de San \u00c1ngel Inn, en M\u00e9xico DF.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Una vez llega, coge sus ahorros, 5.000 d\u00f3lares, y se los entrega a su esposa para el mantenimiento del hogar mientras se dedica a escribir. La Cueva de la Mafia es la habitaci\u00f3n de su casa donde esa primavera se exilia con la enciclopedia brit\u00e1nica, libros de toda \u00edndole, papel y una m\u00e1quina Olivetti. Vive y disfruta ese rapto de inspiraci\u00f3n al escribir hasta las ocho y media de la noche al ritmo de los Preludios de Debussy y Qu\u00e9 noche la de aquel d\u00eda de los Beatles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En oto\u00f1o el dinero se acaba y las deudas acechan. Garc\u00eda M\u00e1rquez coge, entonces, el Opel y sube al Monte de Piedad a empe\u00f1arlo. Es una nueva tranquilidad para seguir escribiendo, aumentada por las visitas de sus amigos que les llevan mercaditos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Al llegar el invierno de 1965-1966 pone un punto y aparte, y llora, llora como ni siquiera en sus novelas est\u00e1 escrito. Ten\u00eda 39 a\u00f1os Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez cuando, esa ma\u00f1ana de 1966, sali\u00f3 de La Cueva de la Mafia, atraves\u00f3 la casa y se derrumb\u00f3 en l\u00e1grimas sobre la cama matrimonial como un ni\u00f1o hu\u00e9rfano. Su esposa, al verlo tan desamparado, supo de qu\u00e9 se trataba: el coronel Aureliano Buend\u00eda acababa de morir. Era el personaje inspirado en su abuelo Nicol\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Muere orinando mientras trata de encontrar el recuerdo de un circo, despu\u00e9s de una vida en la que se salv\u00f3 de un pelot\u00f3n de fusilamiento, particip\u00f3 en 32 guerras, tuvo 17 hijos con 17 mujeres y termin\u00f3 sus d\u00edas haciendo pescaditos de oro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Un duelo perpetuo para el escritor que, el 5 de junio de 1967, ve recompensado al saber que esa historia comandada por el coronel, bajo el t\u00edtulo de Cien a\u00f1os de soledad, inicia su universal parranda literaria en la editorial Sudamericana, de Francisco Porr\u00faa, en Buenos Aires. Todos quieren conocer la saga de los Buend\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La novela impulsa la universalizaci\u00f3n del boom de la literatura latinoamericana. \u201cVerdaderamente fue a partir del triunfo escandalosamente sin precedentes de Cien a\u00f1os de soledad\u201d, afirmar\u00eda Jos\u00e9 Donoso en Historia personal del boom.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En medio de la algarab\u00eda, Garc\u00eda M\u00e1rquez se va a vivir a Barcelona donde afianza su amistad con autores como Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa y Julio Cort\u00e1zar. El \u00e9xito es rotundo y trasciende a otros idiomas. Luego empieza a escribir El oto\u00f1o del patriarca (1975) como un ejercicio para quitarse de encima la sombra de su obra maestra. Para entonces ya es muy activo con la causa cubana y est\u00e1 m\u00e1s presente en Colombia. En 1981 publica Cr\u00f3nica de una muerte anunciada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La noticia del Nobel lo sorprende en M\u00e9xico en 1982. En la frontera del amanecer del 10 de octubre el tel\u00e9fono lo despierta. Con 55 a\u00f1os se convierte en uno de los escritores m\u00e1s j\u00f3venes en recibir el m\u00e1ximo galard\u00f3n de la literatura. En diciembre rompe con la tradici\u00f3n al recibir el premio vestido con un liquiliqui, una manera de rendir homenaje a su tierra coste\u00f1a y compartirlo con su abuelo Nicol\u00e1s que usaba trajes as\u00ed en el ej\u00e9rcito. Una ausencia que acompa\u00f1\u00f3 al escritor desde los 10 a\u00f1os, cuando este muri\u00f3, y convirti\u00f3 en incompletas todas sus alegr\u00edas futuras, por el hecho de que el abuelo no las sab\u00eda, escribe Dasso Sald\u00edvar en la biograf\u00eda Viaje a la semilla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Tres a\u00f1os despu\u00e9s culmina la historia de sus padres: El amor en los tiempos del c\u00f3lera. Siguen El general en su laberinto (1989) y Del amor y otros demonios (1994).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hace realidad uno de sus sue\u00f1os, en Cartagena de Indias: la creaci\u00f3n de la Fundaci\u00f3n para el Nuevo Periodismo Iberoamericano y se une a otros proyectos informativos. Son los a\u00f1os de su vuelta al periodismo. Al principio de todo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En 1999 le detectan un c\u00e1ncer linf\u00e1tico. Todo ello mientras termina de escribir sus memorias, Vivir para contarla, a las que cuando puso punto final se top\u00f3 con la muerte de su madre, Luisa Santiaga M\u00e1rquez Iguar\u00e1n. Un domingo lo trajo ella al mundo; y un domingo lo dej\u00f3 ella. Fue la noche del 9 de junio de 2002. Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde escribe su \u00faltima creaci\u00f3n: Memoria de mis putas tristes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Sus recuerdos empiezan su peregrinaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hasta que se han ido del todo al encuentro de los Buend\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y de no haber sido escritor, lo que realmente hubiera querido ser Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez tambi\u00e9n tiene que ver con el amor, presente en todas sus obras. Lo supo hace muchos en Z\u00farich cuando una tormenta de nieve tolstiana lo llev\u00f3 a refugiarse en un bar. Su hermano Eligio recordar\u00eda c\u00f3mo \u00e9l se lo cont\u00f3:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u2014\u201cTodo estaba en penumbra, un hombre tocaba piano en la sombra, y los pocos clientes que hab\u00eda eran parejas de enamorados. Esa tarde supe que si no fuera escritor, hubiera querido ser el hombre que tocaba el piano sin que nadie le viera la cara, solo para que los enamorados se quisieran m\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Entre realidades, deseos, sue\u00f1os, alegr\u00edas, agradecimientos, imaginaciones y, sobre todo, por el para\u00edso irrepetible de su lectura, Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez est\u00e1 ahora en el mismo lugar donde \u00e9l llev\u00f3 a Esteban en su inolvidable cuento El ahogado m\u00e1s hermoso del mundo, despu\u00e9s de que a la gente del pueblo \u201cse le abrieran las primeras grietas de l\u00e1grimas en el coraz\u00f3n\u201d\u2026 Porque una vez comprobado que hab\u00eda muerto \u201cno tuvieron necesidad de mirarse los unos a los otros para darse cuenta de que ya no estaban completos, ni volver\u00edan a estarlo jam\u00e1s\u201d\u2026 El rumor del mar trae la voz del capit\u00e1n de aquel barco, que en 14 idiomas, dice se\u00f1alando al mundo, por encima del promontorio de rosas amarillas en el horizonte del Caribe: \u201cMiren all\u00e1, donde el viento es ahora tan manso que se queda a dormir debajo de las camas; all\u00e1, donde el sol brilla tanto que no saben hacia donde girar los girasoles; s\u00ed, all\u00e1, es el pueblo\u201d de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Visitas: 0Bajo un aguacero extraviado, el 6 de marzo de 1927, naci\u00f3 Gabriel Jos\u00e9 Garc\u00eda M\u00e1rquez. 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